Maximizando la observación en el desarrollo profesional del Maestro
La observación es una de las
herramientas más poderosas que un profesional docente puede utilizar para
mejorar su práctica educativa. Ya sea que estés grabando tus propias clases
para una auto observación, o si estás observando a un colega o mentor, la
observación puede proporcionarte una perspectiva valiosa que te permitirá
reflexionar sobre tus fortalezas y zonas de mejora como educador.
Al observar tus propias clases, tendrás la oportunidad de ver exactamente lo que estás haciendo bien y lo que es mejorable. Podrás ver cómo tus estudiantes reaccionan a tu estilo de enseñanza. La auto observación puede ser un poco incómoda al principio, pero te aseguro que los beneficios valen la pena.
Por otro lado, el acompañamiento de un colega o técnico puede proporcionarte grandes oportunidades de reflexión, donde podrías generarse ideas frescas y nuevos enfoques para la enseñanza, estrategias que utilizan para involucrar a los estudiantes y promover el aprendizaje, todo cobra importancia cuando el enfoque del acompañante es el desarrollo profesional.
La observación puede ser una herramienta increíblemente motivadora para cualquier profesional docente. Puede inspirarte a mejorar tu práctica y a buscar nuevas y emocionantes formas de involucrar a tus estudiantes. También puede ayudarte a identificar las áreas en las que necesitas trabajar para convertirte en un educador más efectivo y eficiente.
En definitiva, la observación es esencial para cualquier profesional docente que quiera mejorar su práctica educativa. Ya sea que estés grabando tus propias clases o que estés observando a alguien más, la observación te permitirá reflexionar sobre tu trabajo, aprender de otros y, en última instancia, ser un mejor educador.
Cualidades profesionales para poder brindar retroalimentación útil y efectiva:
1. Habilidad
para observar de manera objetiva: El observador debe ser capaz de ser
objetiv0, y qué es esto, ver sin prejuicios o juicios personales. Debe
enfocarse en lo que está sucediendo en el aula o sea los hechos y proporcionar
retroalimentación útil y constructiva.
2. Conocimiento
sobre la enseñanza y el aprendizaje: Quien
observador (eso te incluye cuando auto-observas) debe tener un conocimiento
sólido sobre la enseñanza y el aprendizaje para poder brindar retroalimentación
precisa y relevante. Debe ser capaz de identificar estrategias efectivas y
áreas de mejora.
3. Habilidad
para comunicar de manera clara y efectiva: El observador
debe ser capaz de comunicar de manera clara y efectiva lo que observa en el
aula. Debe ser capaz de proporcionar retroalimentación de manera constructiva y
sin causar ofensa.
4. Sensibilidad
y empatía: El observador debe ser sensible y empático a las
necesidades del maestro y los estudiantes. Debe ser capaz de brindar
retroalimentación de manera constructiva y apoyar el crecimiento profesional
del maestro.
5. Habilidad
para escuchar: El observador debe ser un buen oyente para poder
escuchar lo que el maestro y los estudiantes están diciendo y observar cómo
están interactuando. Debe ser capaz de escuchar atentamente y proporcionar
retroalimentación sólida o más bien notable.
Luego de contemplar estas cualidades nos situamos en un
escenario de aprendizaje y reflexión aunque me surge preguntar cuales serían razones
por las cuales la observación se hace necesario para el desarrollo profesional como
maestro que soy. Y la respuesta es que esta dinámica se convierte en una
experiencia muy enrquecedora empezando por:
1. Identificación
de fortalezas y áreas de mejora: La observación permite a los
maestros identificar sus fortalezas y debilidades en el aula. Al observarse a
sí mismos o ser observados por otros, pueden identificar patrones y tendencias
en su enseñanza y tomar medidas para mejorar.
2. Retroalimentación
objetiva: La observación proporciona una retroalimentación objetiva
sobre el desempeño del maestro. Al recibir comentarios de un observador
externo, el maestro puede obtener una perspectiva diferente y valiosa sobre su
enseñanza.
3. Mejora
de la enseñanza: La observación puede ayudar a los maestros a mejorar
su práctica docente al brindarles información sobre cómo están haciendo las
cosas. Al ver lo que funciona y lo que no funciona, pueden ajustar su enfoque
para mejorar el aprendizaje de sus estudiantes.
4. Desarrollo
profesional: La observación es una herramienta de desarrollo
profesional para los maestros. Al reflexionar sobre su propia práctica y
recibir comentarios de otros, pueden mejorar su enseñanza y avanzar en su
carrera.
En resumen, la observación es necesaria para que los
maestros puedan identificar sus fortalezas y áreas de mejora, recibir
retroalimentación objetiva, mejorar su enseñanza y avanzar en su desarrollo
profesional.
La observación es una herramienta
valiosa para el crecimiento y desarrollo profesional de un maestro. Te permite
reflexionar sobre tu desempeño y obtener información objetiva sobre cómo estás
haciendo las cosas. Para sacar el mayor provecho de la observación, aquí hay
algunos consejos que podrías considerar:
1.
Establece un propósito claro:
Antes de la observación, establece un propósito claro y específico para lo que
quieres observar. Puede ser cualquier cosa, desde tu lenguaje corporal hasta la
forma en que respondes a las preguntas de los estudiantes. Al tener un
propósito claro, podrás enfocarte en áreas específicas de mejora y hacer
ajustes más efectivos.
2.
Pide retroalimentación específica: Si
estás grabando la clase, puedes verla por ti mismo y reflexionar sobre lo que
puedes mejorar. Pero si estás siendo observado por un compañero maestro,
asegúrate de pedir retroalimentación específica. Pregúntale a tu observador qué
cosas hiciste bien y qué cosas podrías mejorar. Además, asegúrate de
preguntarle sobre cualquier cosa específica que estuviste buscando mejorar en
tu clase.
3.
Sé objetivo: Durante la
observación, trata de ser objetivo y evitar juzgarte a ti mismo o a los
estudiantes. Toma nota de lo que sucede sin juzgar si fue bueno o no. De esta
manera, podrás ver tu desempeño con mayor claridad y ser más efectivo al hacer
ajustes.
4.
Reflexiona: Después de la
observación, reflexiona sobre lo que has visto y escuchado. Toma nota de las
áreas en las que puedes mejorar y piensa en posibles soluciones. Considera lo
que puedes hacer diferente en tu próxima clase para mejorar el aprendizaje de
tus estudiantes.
5.
Practica: Una vez que hayas reflexionado
sobre tu desempeño, practica las habilidades que necesitas mejorar. Intenta
implementar los ajustes que hayas decidido hacer en tu próxima clase y observa
cómo funcionan. Si necesitas ayuda adicional, considera trabajar con un mentor
o un entrenador de enseñanza para mejorar tus habilidades.
En resumen, la observación es una
herramienta valiosa para el desarrollo profesional de un maestro. Al establecer
un propósito claro, pedir retroalimentación específica, ser objetivo,
reflexionar y practicar, podrás sacar el máximo provecho de la observación y
mejorar tu desempeño en el aula.
Carlos José Martínez
Paulino MA.
20 de abril de 2023
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